Nosotros

La Iglesia Metodista Libre desde sus inicios ha querido organizar sus departamentos según los intereses que reclamen la edad, sexo, las profesiones, etc. Uno de esos departamentos y que constituye su brazo derecho, lo es la Sociedad Misionera de Jóvenes (SMJ), siendo su primer presidente Alberto Abréu.

Al hacer referencia a los primero años en que la juventud metodista dio los primeros pasos en vía de la consolidación como tal, tres figuras de relevancia surgen por los años 1931-1932 y que pueden considerarse los pioneros de la Sociedad Misionera de Jóvenes: Pelegrín Gómez, Alberto Abréu y Ruth Mills. Los dos primeros fueron los jóvenes que comunicaron la inquietud a nuestras masas juveniles respecto a la necesidad de asociarse para desarrollar actividades y redactaron la primera Constitución de la Sociedad, la cual aunque no tenía carácter oficial, fue adoptada como norma por la mayoría de los grupos locales.

El año 1935 es el año que se ha adoptado como el de inicio de la Sociedad Misionera de jóvenes. Aunque es posible que aparezcan variaciones sobre dicho punto de partida, se ha fijado hasta hoy el año citado como el de arrancada.

La Sociedad Misionera de Jóvenes a medidas que el tiempo ha transcurrido desde su formación como tal dentro de la Iglesia Metodista Libre, ha venido fortaleciendo cada día más sus núcleos de trabajo y con ello contribuir a la formación íntegra de la juventud; así mismo a la formación de grupos locales en casi todas las iglesias a nivel nacional.

Todo este trabajo viene siendo una gama de proyecciones, pero guardando en todo momento consonancia con la Palabra de Dios, la cual es la antorcha que guía los pasos de esta entidad juvenil.